8.04. Origen babilónico del relato del diluvio

La publicación del relato babilónico del diluvio, en 1872, produjo una polémica en cuanto a la dependencia literaria del relato de Génesis de la epopeya de Gilgamés.

Los que creían en el relato bíblico se alegraron mucho cuando supieron que los pueblos de la antigüedad habían sabido del diluvio. Pero algunos eruditos afirmaron que el relato bíblico del diluvio se había originado en la narración babilónico.

Sostenían que los judíos habían conocido el relato del diluvio durante el exilio babilónico, y lo habían depurado de los rasgos politeístas e inmorales para hacerlo armonizar con la religión judía. Consideraron que el hallazgo de la epopeya de Gilgamés, con su relato acerca del diluvio, constituía una prueba del origen postexílico del relato de Génesis.

Además, vaticinaron que los relatos de la creación y de la torre de Babel también habían sido tomados de las leyendas babilónicas durante el período del exilio.

Las semejanzas que hay entre los relatos del diluvio que se encuentran en Génesis y en Babilonia, son evidentes; sin embargo, estos parecidos no prueban que el autor de Génesis tomó su relato de los babilonios.

Además, hay grandes diferencias entre las dos narraciones. Noé, el "predicador de justicia", proclamó un mensaje de advertencia a sus contemporáneos, pero Utnapistim - el Noé babilonio - no se parece en nada a Noé, pues fue comisionado para engañar a sus coterráneos a fin de impedir que éstos también construyeran naves y se salvaran.

La Biblia describe el diluvio como castigo justo sobre los impíos; pero el relato babilónico sugiere que el cataclismo se debió a un capricho de los dioses.

Si bien los parecidos entre los dos relatos señalan un origencomún, las diferencias - de las cuales las mencionadas son sólo una muestra - indican que el relato bíblico ha conservado un recuerdo más puro, más elevado, moral, lógico y consecuente que la narración babilónico.

Desde que se descubrió el relato babilónico del diluvio, han aparecido muchas otras narraciones similares, no sólo en el Cercano Oriente sino también en otros pueblos de la tierra, en todos los continentes y en muchas islas.

Los antiguos egipcios tenían noticia del diluvio. El recuerdo de un gran diluvio aún sobrevive entre los esquimales y los indígenas de América Central y del Sur, entre los iraníes, los pueblos de la India, de la China, de Asia central y de los habitantes de las islas del Pacífico.

Aunque hay diferencias de forma entre los diversos relatos, debido a una larga transmisión frecuentemente oral, la mayor parte de estos relatos concuerdan en varios puntos importantes: que la catástrofe fue universal, que sólo unos pocos se salvaron, y que se salvaron en un barco.

La existencia de diversos relatos acerca de un diluvio universal entre pueblos antiguos y modernos, sugiere fuertemente la historicidad de este acontecimiento. Por lo tanto, el relato babilónico del diluvio no es más que uno de los muchos que han conservado el recuerdo de esta catástrofe, la mayor que ha sufrido nuestro mundo.

No hay duda de que esta narración se parece más al relato bíblico que cualquier otra narración del diluvio, pero esto se debe a que se originó en la región en donde el arca tocó tierra y la raza humana comenzó de nuevo a establecerse.

Una vez que se admite la historicidad del diluvio, desaparece la base para suponer que los judíos plagiaron el relato babilónico durante el exilio.

El diluvio, como un hecho histórico, es recordado por muchos pueblos.