EL DIOS QUE YO CONOZCO

7.04. Crítica de fuentes en el siglo XIX

Durante la primera mitad del siglo XIX, otros eruditos que propusieron hipótesis para explicar la recopilación del Pentateuco, recibieron una fuerte influencia de quienes propiciaban la idea del progreso, la filosofía precursora de la teoría de la evolución.

Esta idea, junto con el racionalismo del siglo anterior, fue responsable en gran medida por el rumbo que tomó la crítica de las fuentes.

Una teoría que tuvo mucha aceptación fue la de J. E George (1835), quien afirmaba que algunas partes del Pentateuco reflejaban la "edad de los mitos", mientras que otras partes reflejaban el siguiente paso en el desarrollo de los seres humanos: "la edad de los poetas y profetas". Según George, las secciones más recientes provenían de la "edad de la razón".

En 1853 H. Hupfeld, de Alemania, propuso la "nueva hipótesis documental" para explicar el origen del Pentateuco. En armonía con lo que había propuesto Ilgen, Hupfeld veía en el texto tres fuentes: la elohista, la elohista posterior, y la yahvista. Lo original de la teoría de Hupfeld era la postulación de la existencia de un redactor (R) que habría combinado las tres fuentes.

K. H. Graf, profesor de hebreo, publicó en 1866 una ampliación de la teoría de Hupfeld, en la cual fijaba la fecha de la fuente yahvista (J) y segunda elohista (E) antes de la preparación de Deuteronomio, que, según pensaba, se habría escrito en tiempos de Josías (621 a. C.).

Su gran logro fue convencer a los eruditos de que la fuente elohista era la última de todas, y que no había existido antes del tiempo de Esdras. Esta parte, decía Graf, había sido escrita por un sacerdote después del exilio.

A su vez, Abrahán Kuenen, teólogo holandés, escribió en forma persuasiva, entre 1861 y 1865, sosteniendo que la fuente sacerdotal (P), que contenía las tradiciones y la teología de los sacerdotes, era la más reciente, y podía fecharse después del exilio.

Con este fondo histórico, Julio Wellhausen llevó la crítica de las fuentes a su madurez con la publicación de varios artículos sobre la composición del hexateuco (1876-1877).

Wellhausen tuvo la capacidad de presentar sus ideas de un modo cautivante; también tuvo alumnos y sucesores, quienes hicieron su parte para que la teoría de Kuenen-Graf-Wellhausen llegara a ser la explicación más aceptada del origen del Pentateuco, y fuera enseñada en universidades europeas y americanas.

Esta teoría es, en esencia, la siguiente:

(1) El autor yahvista (J), ciudadano del reino del sur, de Judá, redactó sus materiales, entre los cuales están los relatos patriarcales desde Abrahán hasta el Éxodo, a mediados del siglo IX a. C.

(2) El autor elohista (E), quien vivió en el reino del norte, de Israel, escribió su narración un siglo más tarde.

(3) Estos dos relatos fueron luego unidos para formar un libro, JE, por un redactor (RJE), alrededor del año 650 a. C.

(4) En el año 621 se escribió el libro de Deuteronomio (D), aunque no tenía entonces la forma en que lo conocemos hoy.

(5) Este libro fue revisado por otro redactor (RD) alrededor del año 550 a. C.

(6) Entre 500 y 450 a. C. un escritor sacerdotal (P) escribió las partes religiosas y legales del Pentateuco,

(7) las cuales fueron entonces incorporadas a los otros libros supuestamente escritos por Moisés, por otro redactor (RP), quien completó la redacción del Pentateuco alrededor del año 400 a. C.