10.00. Crítica de las formas - Introducción

La designación "crítica de formas" o "crítica de las formas", algunas veces llamada Formgeschichte, o sea "historia de las formas" en alemán, es parte del método histórico-crítico utilizado por la alta crítica. Herman Gunkel (1862-1932) fue quien más desarrolló este tipo de estudio.

La crítica de las formas hace más que determinar el género literario de tan determinado fragmento de la Biblia. No sólo establece si es un himno, una historia, un proverbio, o un poema, sino que además intenta rastrear la historia de un relato o de un dicho aun desde antes de que fuera escrito, según iba siendo modificado por las fuerzas sociológicas.

Como disciplina literaria y sociológica, la crítica de las formas reconstruye el contexto sociocultural del texto bíblico y reinterpreta el texto en base a esa reconstrucción. El contexto de un texto se llama Sitz im Leben, o sea "situación en vida" o "situación de vida". Esta situación en vida es fundamental para la crítica de las formas, porque se presupone que hay una relación directa entre las formas de los textos bíblicos y las instituciones socioculturales, ya sean culturales, legales o étnicas.

Se dice que el Sitz im Leben proporciona la matriz intelectual que explica la formación del texto hasta llegar a su forma final.

Por lo tanto, la crítica de las formas sostiene que los textos bíblicos deben interpretarse según los fenómenos sociológicos exteriores. Estos se estudian y se describen usando técnicas y métodos contemporáneos de lingüística, sociología y antropología.

La crítica de las formas entiende que el recuerdo popular es el vehículo de la tradición y que opera en pequeñas unidades, con frecuencia del tamaño de un solo dicho o una copla. Luego intenta rastrear el crecimiento de estas unidades desde su forma original hasta llegar a la forma que hoy tiene en la Biblia.

Como base de este trabajo está la presuposición de que lo corto siempre crece y se alarga y lo sencillo siempre se torna complejo.

La crítica de las formas puede crear una "situación de vida" muy diferente de la que sugiere el contexto del pasaje bíblico. Una filosofía naturalista, racionalista y aun evolucionista constituye, hasta cierto punto, la base de este tipo de investigación.

Cuando se ponen a un lado las afirmaciones bíblicas en cuanto a la revelación, los resultados de este tipo de estudio pueden llevar a conclusiones infundadas.

Un aspecto de la crítica de las formas es la clasificación de los géneros literarios, algunas veces llamados Galtungen en alemán. Las unidades literarias pueden ser himnos, dichos sabios, leyendas, oráculos o sagas(leyendas poéticas).

El criterio para decidir el género varía entre los eruditos, y puede depender de las presuposiciones personales.

Sin embargo, la clasificación de los pasajes bíblicos en categorías literarias no es mala en sí misma; es, en verdad, parte del proceso legítimo de exégesis (interpretación); pero si se basa en presuposiciones infundadas, puede contribuir a comprender mal el texto.

A fin de mostrar cómo funciona la crítica de las formas, presentaremos ejemplos de su aplicación a los relatos del Génesis, al Decálogo, y a los Salmos.