1.00. La baja y alta crítica.

La crítica de la Biblia puede dividirse en lo que ha llegado a llamarse "baja" y "alta" crítica.
La baja crítica
La baja crítica tiene que ver, en el sentido más amplio, con el lenguaje (vocabulario, gramática, sintaxis, etc.) y con la historia de la transmisión del texto. Incluye, además, el intento de establecer el texto de los autógrafos (los manuscritos originales de los autores bíblicos).
Pero la "baja crítica" que veremos en este blog se limitará al estudio del texto bíblico, y, por lo tanto, equivale al término: "crítica textual", la cual involucra el estudio y la comparación de los manuscritos existentes, la determinación de la relación histórica y geográfica que pueda haber entre ellos y - más importante aún - el desarrollo y la aplicación de criterios y técnicas para determinar, hasta donde sea posible, cuál fue el texto original de la Biblia.
La necesidad que hay de este estudio se basa en dos asuntos bien conocidos en lo que a la transmisión del texto sagrado se refiere:
(1) Han desaparecido todos los autógrafos de la Biblia;
(2) antes de la invención de la imprenta a mediados del siglo XV, cada copia se hacía con mucho trabajo a mano.
Las copias de los autógrafos se convirtieron a su vez en originales para otras copias, y así sucesivamente. Durante este proceso de copiar y copiar de nuevo inevitablemente se introdujeron errores de copia en las Sagradas Escrituras.
Estos errores de copia han suscitado un serio problema para los que estudian la Biblia: donde aparecen variantes - es decir, donde aparecen en los manuscritos diferentes palabras o frases en un mismo pasaje -, ¿cuál es el texto correcto?, ¿qué decía exactamente el original?
Esta pregunta es la que tratan de responder los especialistas en crítica textual. Se esfuerzan por proporcionar al estudiante de la Biblia el texto más digno de confianza que sea posible, a pesar de las limitaciones que presenta la falta de documentos originales.
La alta crítica
En contraste con la baja crítica, que tiene que ver mayormente con asuntos lingüísticos y textuales, la alta crítica se dedica al estudio de problemas de composición, incluyendo el autor, el momento, el lugar y las circunstancias en que se escribió el material en cuestión. También tiene que ver con la validez histórica del escrito. Además, estudia la forma de la composición y cómo fue transmitido.

En su sentido técnico, la palabra "crítica" no se refiere a los argumentos presentados por los incrédulos o escépticos contra la autenticidad y confiabilidad en la Biblia. No hacen "crítica bíblica" quienes afirman que Abrahán no pudo haber tenido un hijo a los 99 años, o que la esposa de Lot no pudo haberse convertido en una estatua de sal. Esto lo dicen basándose en la presuposición de que lo milagroso no corresponde a la historia humana.
Por otra parte, la alta crítica debe estudiar dentro del ámbito de la historia el problema de la historicidad de la Biblia.
En este blog el vocablo "crítica" se refiere al estudio de la Biblia hecho por eruditos que intentan conocer todo lo posible en cuanto al origen, la transmisión, la validez y el sentido de Las Sagradas Escrituras.